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Criptomonedas e impuestos en Bélgica: los 10 errores más comunes entre inversores

Las criptomonedas siguen siendo un terreno relativamente nuevo, y el fisco belga ha ido incorporándolas poco a poco a su sistema tributario vigente, aplicando las mismas categorías y criterios que ya existían. Aunque algunos aspectos de la fiscalidad belga son bastante claros —como el cálculo del impuesto sobre plusvalías—, hay zonas grises importantes: por ejemplo, determinar si un inversor se considera "prudente" (y por tanto exento de tributar por las ganancias) o si, por el contrario, su actividad se clasifica como profesional y tributa dentro del sistema progresivo del impuesto sobre la renta.

Por estas razones —y también por simple descuido—, muchos inversores terminan perjudicándose a sí mismos al cometer errores muy habituales. Conocerlos de antemano les permitirá evitar pagos excesivos, justificar mejor sus deducciones y protegerse frente a posibles sanciones o auditorías.

Bandera belga con monedas de Bitcoin doradas representando la tributación de criptomonedas en Bélgica
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1. No declarar las criptomonedas

Ya sea por trading, por ventas o por haber recibido cripto como forma de pago, toda tenencia de criptomonedas debe declararse íntegramente. Las multas oscilan entre 50 € y 1.250 €, y aumentan en caso de reincidencia. Además, si te retrasas demasiado, el SPF (Servicio Público Federal de Finanzas) presentará la declaración en tu nombre… y, como es de esperar, declarará unos ingresos bastante más altos de los que habrías declarado tú. Es decir, pagarás de más también por eso.

El SPF puede aplicar, además, un recargo fiscal de entre el 10 % y el 200 % sobre tu deuda tributaria, ya sea en lugar de la multa o de forma adicional. Un ejemplo reciente: Coinbase tuvo que pagar 21,5 millones de dólares en multas.

Si bien es cierto que las operaciones puntuales de un inversor ocasional pueden recibir un trato diferente, las autoridades fiscales belgas tienen una visibilidad cada vez mayor sobre lo que hacen los contribuyentes, especialmente gracias a la directiva DAC8, que obliga a las plataformas a informar a las autoridades de la UE sobre las posiciones de los inversores cuando se les requiera. Gran parte de ese intercambio de datos es automático, y todas las plataformas y exchanges deben cumplir con esta norma desde el 31 de diciembre de 2025.

Infografía sobre tributación de criptomonedas mostrando 44% de impuestos directos, 14% de impuestos indirectos, con análisis de 182 artículos de investigación sobre blockchain y regulaciones fiscales cripto

2. Confundir la tributación personal con la profesional

Las operaciones ocasionales y de carácter personal se tratan generalmente como ganancias privadas, sujetas al impuesto sobre plusvalías de criptomonedas. Estas ganancias pueden tributar a un tipo más bajo o, en algunos casos, estar exentas si se consideran irregulares y especulativas. El problema surge cuando la actividad se vuelve estructurada y sistemática: en ese caso, se considera una actividad profesional —da igual que seas autónomo o una gran empresa—. Si queda claro que el cripto es una de tus fuentes principales de ingresos o que utilizas herramientas avanzadas para operar, tributarás bajo el régimen del impuesto sobre la renta.

3. Ignorar las operaciones pequeñas

Gráfico de tasa de adopción cripto en Bélgica mostrando crecimiento de 0.05 millones de usuarios en 2017 a 3.66 millones de usuarios en 2025

A la hora de declarar, muchos inversores cometen el error de pasar por alto operaciones menores, pensando que no vale la pena reportarlas. Puede parecer inofensivo, pero incluso las transacciones pequeñas se acumulan con el tiempo, y el fisco belga tiene en cuenta las ganancias totales al calcular la base imponible.

Por ejemplo, vender 50 € en Bitcoin una vez por semana puede no parecer gran cosa, pero a lo largo de un año esas ventas pueden sumar varios miles de euros. No declararlas podría derivar en auditorías o sanciones. Además, los intercambios entre criptomonedas —como cambiar Bitcoin por Ethereum— también se consideran hechos imponibles, aunque no se conviertan euros en ningún momento, siempre que generen ganancias.

4. No documentar las compras de criptomonedas

Uno de los errores más fáciles de cometer —y también de los más costosos— es no llevar un registro de las compras. Aunque seas totalmente honesto, en caso de auditoría el fisco belga te pedirá pruebas. Y la carga de la prueba recae por completo en ti.

Esto implica que deberías:

  • Utilizar un software centralizado o una hoja de cálculo.
  • Exportar el historial de transacciones de forma mensual o trimestral.
  • Guardar capturas de pantalla o confirmaciones en PDF de las operaciones, recompensas de staking o intereses de crowdlending.
  • Conservar los registros a largo plazo.

5. Pasar por alto las declaraciones en plataformas como Coinhouse o Crypto.com

Panel de la plataforma de crowdlending cripto 8lends mostrando cartera de inversiones con proyectos de Estonia y Bulgaria ofreciendo retornos entre 17.4% y 19.5% APR

Otro error frecuente entre los inversores belgas es ignorar los intercambios entre criptomonedas y las transferencias entre wallets a efectos de la declaración fiscal en plataformas como Crypto.com, Coinhouse u otras. Muchos creen que mover activos entre monederos propios o intercambiar una criptomoneda por otra no constituye un hecho imponible. Y es verdad que no hay tributación si ambos monederos te pertenecen, pero si obtienes una ganancia con cualquier activo, esa plusvalía debe declararse a partir de 2026.

Antes, los inversores considerados "prudentes" no estaban obligados a presentar declaración, pero esto ha cambiado: desde el 1 de enero de 2026 se aplica un impuesto de solidaridad del 10 % sobre las ganancias de los inversores a largo plazo. Utiliza herramientas de seguimiento de cartera y cálculo de impuestos cripto.

Diversificación transparente

Si hacer el seguimiento de staking, ingresos DeFi o múltiples transferencias entre wallets te resulta abrumador, considera diversificar mediante crowdlending a través de 8lends. La plataforma te permite prestar criptomonedas a prestatarios verificados y obtener rendimientos predecibles, sin la complejidad del staking o los protocolos DeFi.

  • Informes más sencillos: registros detallados de cada transacción.
  • Ingresos predecibles y respaldados por garantías: a diferencia de los rendimientos variables del staking o los pools de liquidez, los retornos del crowdlending son más fáciles de prever.
  • Diversificación de cartera: otra forma de generar rendimientos con cripto sin necesidad de operar constantemente.

6. Equivocarse de país a la hora de declarar

Las obligaciones fiscales en materia de criptomonedas dependen en gran medida de tu residencia fiscal. Declarar en el país equivocado puede derivar en doble imposición o sanciones por subdeclaración. Vivir en el extranjero no te exime necesariamente: incluso con solo 7 días de presencia en Bélgica podrías ser considerado residente fiscal.

A diferencia de muchos países, Bélgica no aplica la regla de los 183 días. En su lugar, tiene en cuenta factores como:

  • Tu vivienda principal: donde resides, ya sea en propiedad o en alquiler.
  • Dónde viven tu cónyuge e hijos.
  • Dónde trabajas o gestionas tu negocio.
  • Dónde tienes tus cuentas bancarias y tus vínculos económicos más relevantes.

7. Fiarse solo de los resúmenes del exchange

Interfaz de historial de transacciones del exchange de criptomonedas Binance mostrando registros de depósitos y retiros para fines de documentación fiscal y declaración

Un atajo muy habitual entre los inversores belgas es depender exclusivamente de los resúmenes generados por los exchanges a la hora de declarar. Aunque pueden ser útiles, a menudo no reflejan todos los hechos imponibles y pueden omitir detalles clave para una declaración correcta.

Por ejemplo:

  • Algunos exchanges no incluyen en sus resúmenes los intercambios cripto-cripto, las recompensas de staking ni las operaciones DeFi.
  • Las transferencias entre wallets o plataformas pueden no verse reflejadas.
  • Las diferencias en el momento de la valoración pueden generar discrepancias si el exchange utiliza su propia marca temporal o método de conversión.

8. No respetar la fecha límite del 15 de julio

El mundo cripto exige mucha atención: hay que vigilar de cerca una gran variedad de activos potenciales en los que invertir. Esto es especialmente cierto si participas como staker, minas criptomonedas de forma habitual o diriges una empresa con empleados. Recuerda que la fecha límite para presentar la declaración a través de Tax-on-Web es el 15 de julio (o el 30 de junio si, por algún motivo, prefieres presentarla en papel). Si prevés que te retrasarás, solicita una prórroga antes de esa fecha. También puedes presentarla hasta el 28 de octubre si optas por hacerlo a través de un asesor fiscal profesional.

Asegúrate de convertir correctamente el valor de todos tus activos a euros y de registrar con precisión las fechas de cada operación. Es un detalle que muchos olvidan.

9. Olvidar regalos, donaciones y airdrops

Infografía de distribución de airdrops de criptomonedas mostrando casi $15 mil millones distribuidos en 2024 en proyectos Layer 1, Layer 2, DeFi y gaming

Al no obtener beneficio directo de estas operaciones, muchos inversores belgas las pasan por alto en su declaración fiscal de criptomonedas. Aunque transferir cripto a un familiar o amigo pueda parecer inocuo, las autoridades fiscales belgas tratan estas acciones de forma distinta a las operaciones habituales.

Transferir cripto a otra persona implica un impuesto sobre donaciones, calculado como la diferencia entre el valor del activo en el momento de la donación y su valor en el momento de la adquisición original. Las donaciones, incluso a organizaciones benéficas, deben declararse, y algunas pueden darte derecho a deducciones fiscales. En cuanto a los airdrops, no existe una posición oficial, pero una sentencia judicial determinó que todos estos eventos deben tributar al 33 %.

10. No buscar asesoramiento profesional

Por último, muchos inversores intentan navegar por las complejas normas fiscales sin orientación profesional. La fiscalidad de las criptomonedas es un campo en constante evolución, y hasta los errores menores pueden derivar en pagos excesivos o en desconocer vías legítimas de deducción. En la gran mayoría de los casos, recurrir a un despacho especializado en fiscalidad belga resulta mucho más rentable de lo que cuesta.

Reflexión final

La fiscalidad cripto en Bélgica puede resultar confusa, pero conocer estos 10 errores comunes te ahorrará multas, sanciones y estrés innecesario. Desde no declarar ingresos, confundir la tributación personal con la profesional, ignorar operaciones pequeñas o no documentar tus compras, hasta equivocarte de país de residencia fiscal o no cumplir con los plazos de presentación: cada error sale mucho más caro que el tiempo que cuesta informarse.

La clave para cumplir con tus obligaciones es llevar un registro meticuloso, apoyarte en herramientas adecuadas y entender bien tu situación fiscal. Herramientas como rastreadores cripto, software fiscal y plataformas como 8lends pueden simplificar la declaración y ayudarte a gestionar tus ingresos en criptomonedas de forma eficiente. Además, 8lends te permite añadir a tu cartera proyectos de préstamos con intereses atractivos, cuyo riesgo compartes con otros inversores. Y si alguno incumple, tus rendimientos siempre están garantizados por colateral.

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